lunes, 31 de octubre de 2011

El eje cafetero, un islote que le queda al uribismo


La identidad de Caldas, Quindío y Risaralda es innegable, acaban de terminar las elecciones y mientras el uribismo quedó reducido en todo el país, en el eje cafetero se afianzó, lo cual es un fortín despreciable para cualquier político, casi ningún aspirante presidencial mira para estos lados con agrado, vienen porque se les atraviesa de paso para ir de Cali o Medellín, donde están las verdaderas votaciones, fuera de Bogotá.
Casos hay en los que gobernadores de Risaralda y Quindío no son atendidos en los despachos ministeriales porque la prioridad es el Alcalde de Soacha o los gobernantes del Tolima e inclusive Nariño.
Claro, la política bien hecha debería tener en cuenta otros principios, pero como diría el negro Jackson que pasó por el Factor X: eso es lo que hay.

Miremos entonces como quedamos de desencajados en el eje cafetero y desfasados con la política de Prosperidad Democrática del Presidente Santos, teniendo en cuenta que el verdadero sentido de Unidad Nacional propuesta por mandatario colombiano es la reunificación del liberalismo en torno a Germán Vargas Lleras. Es decir, que en teoría Cambio Radical volverá al liberalismo y muchos del partido de Unidad Nacional terminarán como lentejos entrando en la tolda roja.
Desglosemos entonces el retroceso político cafetero, partiendo del hecho de que el poder corruptor del uribismo es una etapa que el país ya superó, porque es el turno de Santos.  Añorar a Uribe es igual a decir Seguridad Democrática, toda una cortina de humo que permitió llevar el desgreño a niveles nunca antes vistos.
En Risaralda apenas si se está aplicando la ilegalidad que rodeó los períodos presidenciales 2002-2010, es decir que falta mucho más daño por hacer y por ello no fue extraño que figuras clientelistas como Soto y Carmona, hayan terminado aliadas en la campaña a la Gobernación;  este departamento se ha consolidado como el más uribista del país, al obtener también la Alcaldía de Pereira. Francamente serán cuatro años casi perdidos, difíciles para la gestión de recursos con el gobierno nacional, a menos que los elegidos giren hacia el liberalismo nuevamente y le faciliten así la tarea a Juan Manuel Santos, de hecho los votos con los que fue elegido Botero son en su mayoría de origen liberal.
En Caldas será más complicado, porque es un viejo fortín conservador y muy uribista también, sin superar a su hermano separado,  no en vano en este departamento las dos fuerzas mencionadas se repartieron el poder, pero tendrán que hacer concesiones al liberalismo santista si quieren más recursos para sostener su clientelismo y burocracia, así como sus proyectos imposibles.
Queda el departamento del Quindío, muy bajo en potencial electoral, pero sin duda el que mejor ha interpretado la realidad política nacional, no sería raro que empiecen a fluir recursos más rápido hacia este departamento para consolidar sus zonas francas, su Aeropuerto el Edén y, por supuesto, el turismo. Valga la ocasión para saludar con la mejor energía a las dos mujeres Paola Hurtado y Luz Piedad Valencia, que quedaron ocupando los cargos más importantes de este departamento.  Diría que para hacer bien la tarea política habrá que fijarse en el Quindío, porque allí el liberalismo se ha consolidado, aunque quedan fuerzas uribistas y conservadoras muy importantes para tener en cuenta a la hora de gobernar.
En conclusión, los ganadores en Risaralda y Caldas, principales potenciales electorales del eje cafetero, siguen en la retaguardia en relación con la tendencia política de la nación, un atraso que viene de tiempo atrás y probablemente seguirá decayendo la figuración de estos departamentos en el concierto nacional, mientras sigan abrazados al modelo uribista, en el que todo se vale para desangrar lo público.

2 comentarios:

Jhon dijo...

Un partido liberal unificado, seguro???

GuSúCa dijo...

Como publicaste en otro artículo: Esto demuestra lo que nos espera!

Todo el país los juzga y los electores "eligen" al que más les ofrezca, sin importar su origen!