Este es el momento para recordar cómo fue que obtuvieron sus triunfos los alcaldes, gobernadores, concejales y diputados que se posesionaron. De manera que lo que menos importa es el discurso que ya han pronunciado sino lo que en adelante harán.
Durante el proceso electoral y en la posesión todos hablaron de pobreza, seguridad educación, empleo, salud y obras de infraestructura, como si aún estuvieran en campaña, pero eso tiene una explicación: varios miles de los elegidos están en la obligación de tender muchos velos y cortinas de humo porque la mayoría de nuevos administradores y coadministradores, tiene como principal preocupación cumplirle a dos grupos específicos como son los que invirtieron en la campaña y los que amarraron los votos con ese dinero.
Empezaron así los nuevos juegos de poder y barajas burocráticas. La gran noticia fue la posesión de Gustavo Petro, en el segundo cargo más importante del país: la Alcaldía de Bogotá.